Cachorros Bulldog Francés Hay 13 cachorros.

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Bulldog Francés

Información útil a la hora de comprar cachorros Bulldog Francés

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Características

A grandes rasgos, el bulldog francés es una raza de perro caracterizada por un tamaño pequeño y compacto (de cabeza más grande que cuerpo, fuerte y más ancha que larga), orejas “de murciélago” (que mueve para mostrar su estado de ánimo, y pueden presumir de ser las que poseen mayor pabellón auricular, mirando de frente, entre todas las razas) y pelaje corto y raso. Fiel animal de compañía, es ideal para familias con niños, con los que no parará de jugar, por su carácter cómico, juguetón, sociable y paciente. De complexión robusta y musculatura marcada, totalmente compacto y con una estructura ósea sólida, presenta una altura que oscila entre 25 y 35 centímetros (como máximo), un peso de entre 8 y 14 kilos y una esperanza de vida de 10 a 12 años.

Asimismo, esta raza canina se diferencia por presentar una piel arrugada y con pliegues y patas separadas, cortas y fuertes, además de una cola pequeña. Su hocico es grande, sus ojos son redondeados (y, generalmente, oscuros) y su cuello es corto y no tiene papada. Su cuerpo se caracteriza por costillas “de tonel” y un pecho redondeado y amplio, su particularidad es su decreciente grosor. Pero ¿cuál es su origen?

Origen, carácter y comportamiento

Descendiente directo del bulldog inglés y dogo francés, sus orígenes se remontan al siglo XIX, en Inglaterra, donde fueron criados por los cocheros, artesanos y carniceros de la época. Los criadores de esta raza canina buscaban que fuese un animal atlético, ágil y apto para las peleas de perros. Posteriormente, con la Revolución Industrial, parte de la población trabajadora emigró a Francia, donde quedaría asentada la raza de bulldog francés. Data de la década de 1850. Es un moloso proveniente de Grecia y el Imperio Romano. Pertenece a la raza mastiff. Si bien, en sus orígenes, era una raza propia de la clase popular; con el tiempo, se convirtió en un símbolo de la alta sociedad y del mundo artístico de Inglaterra, de Francia y del continente americano.

Carácter amigable, familiar y buen guardián

Si hubiese que utilizar tres adjetivos para definir el comportamiento del bulldog francés, estos serían dulce, afectuoso e inteligente. Este can derrocha generosidad y cariño por su dueño. Es un excelente compañero y se desenvuelve estupendamente en espacios reducidos, por lo que es recomendable para apartamentos o pisos pequeños. Asimismo, se adapta a la perfección a entornos familiares, con bullicio y niños, con los que se muestra especialmente protector, aunque, por su testarudez, es aconsejable seguir una serie de rutinas y hábitos, desde que es un cachorro. Precisa de un adiestramiento concienciado y duradero

A pesar de toda la energía exhibida, también se caracteriza por ser un animal tranquilo y dormilón (sus ronquidos son característicos), ladra en contadas ocasiones y no es muy amigo de grandes paseos. Si es hembra, convivirá mejor con un macho y viceversa. Se trata de un aspecto fundamental a tener en cuenta, ya que es un tipo de raza que muestra bastante aceptación a convivir con otras mascotas.

Es un perro muy inteligente. Una buena muestra de ello, es que solamente ladra cuando la situación lo requiere, ya sea por necesidad, llamar la atención de sus dueños, en situaciones de confusión o para alertar cuando sienta que su hogar o sus amos corren peligro.

Salud y cuidados

Los aspectos que más hay que cuidar, para el bienestar general del frenchie, están relacionados con la exposición a altas temperaturas, a las que esta raza es bastante sensible, y el aumento de peso. De hecho, el sobrepeso podría derivar en problemas respiratorios o cardíacos, por lo que es aconsejable que siga una dieta correcta, que su alimentación se base en pienso recomendado por especialistas y evite los “premios” excesivos. Asimismo, al igual que sucede con otras razas, están expuestos a contraer patologías como la leishmaniasis, transmitida a través de las picaduras de mosquitos, o dermatitis atópica. La vacunación y el uso de repelentes antiparasitarios son aliados para el cuidado del frenchie. Como peculiaridad, aunque es un perro robusto, requiere de una serie de cuidados extras en la zona de las orejas y los ojos, para evitar enfermedades oculares u otitis infecciosas.

En definitiva, esta raza es perfecta para la vida en un apartamento, es una animal muy casero, es un fiel defensor de su amo, activo y juguetón, y entre los principales cuidados que requiere el bulldog francés, se deben tener en cuenta:

1.- Cepillados de dos a tres veces por semana, a contrapelo.

2.- Lavados de oídos, para eliminar restos de cera y suciedad.

3.- Atención a las zonas con pliegues, para evitar hongos o infecciones.

4.- Antes de la reproducción, conviene asesorarse, ya que, por su anatomía, las hembras o sus cachorros podrían tener algunas complicaciones.

5.- Precisa solamente de un paseo diario de 15 minutos.

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